05 Mar 2019

Lo que hay que hacer y lo que no durante el mantenimiento de sistemas de climatización

Sistemas de refrigeración Aggreko para edificios comerciales
 

Al igual que cualquier otro equipo de gran potencia, tus unidades de climatización requieren una revisión minuciosa para mantenerse en marcha al 100%. Los periodos de inactividad no solo son una molestia a la que enfrentarse, pueden suponer el cierre completo de un edificio hasta que todo vuelva a ponerse en marcha... 

Pero, ¿con qué frecuencia deberías programar el mantenimiento? ¿Qué tipo de mantenimiento puedes realizar tú mismo? ¿Y cuándo necesitas el soporte de un equipo profesional? Y, por supuesto, ¿qué puedes hacer para mantener la actividad cuando tus unidades de climatización habituales están inoperativas por mantenimiento o reparación?
 
El mantenimiento del sistema de climatización protege al equipo y al personal que vive y trabaja con él. Empecemos con algunas tareas de las que puedes encargarte tú mismo, reduciendo el riesgo de un apagón. 

  1. Cambiar los filtros de tu equipo de refrigeración 
  2. Limpiar los conductos de aire cada 2 años
  3. Limpiar el condensador, las bobinas del evaporador, la bandeja de goteo, la instalación del soplador y el sistema de ignición
  4. Revisar el ventilador, los rodamientos y las correas
  5. Lubricar todas las piezas móviles, incluidos los motores
  6. Limpiar y ajustar los amortiguadores una vez al año
  7. Verificar la carga de refrigerante y reponer en caso necesario
  8. Comprobar el termostato, los controles de seguridad, los motores del ventilador y el soplador para asegurar que funcionan todos correctamente
  9. Inspeccionar las conexiones eléctricas para comprobar si existe algún problema 
  10. Probablemente no haga falta decirlo, pero ¡toma nota de cualquier ruido u olor extraño!

Cuando llegue el invierno, vuelve a realizar las mismas comprobaciones generales, pruebas y tareas de limpieza. Además...

  1. Cambia los filtros del equipo de calefacción
  2. Comprueba el montaje del intercambiador de calor y el quemador
  3. Realiza inspecciones minuciosas en busca de fugas de gas.

Siguiente: mantenimiento programado. Cualquier otra tarea con un nivel de complejidad superior al de estas actividades rutinarias deberá dejarse a un técnico especializado en climatización. Un mantenimiento adecuado a unos intervalos razonables prolongará la vida útil de tu sistema.
 
Los requisitos a este respecto variarán conforme al uso, pero como norma general, necesitarás un mantenimiento profesional en profundidad justo antes de que empiece a hacer calor para tu sistema de refrigeración y justo antes de que empiece a hacer frío para la calefacción. Esto supone un mínimo de dos veces al año, en primavera y en otoño, si el sistema calienta y enfría, lo que incluye el mantenimiento del horno.
 
Hagas lo que hagas, no dejes para después el mantenimiento profesional. Tendrá consecuencias a largo plazo y los problemas que surjan son completamente evitables.
 
Con cierta planificación, podrás incorporar sistemas temporales de climatización, incluidas unidades de refrigeración, calefacción y secado, para mantener todo en funcionamiento durante el mantenimiento programado, e incluso realizar la conexión de forma impecable, sin perder tiempo de actividad, hasta que se restablezca el servicio normal. Cuando el mantenimiento de tu sistema de climatización está planificado o se realiza en el marco de una emergencia, estas opciones de alquiler pueden ahorrar tiempo y dinero, permitiéndote mantener la ocupación del edificio, evitar demoras o sanciones costosas e incluso evitar posibles daños en el interior del edificio. 

Recuerda que estar preparado y consultar a tus contratistas de preferencia para encontrar la solución adecuada para ti y tu espacio de trabajo siempre va a ser lo mejor que puedes hacer.