26 Mar 2018

Las 7 virtudes y precauciones del hidrocooling

hidrocooling

 

El sistema de enfriamiento rápido por agua, o más conocido como hidrocooling es una práctica cada vez más extendida dentro del sector hortofrutícola. Consiste en enfriar el producto, en la mayor brevedad posible, utilizando agua refrigerada para mejorar su conservación y garantizar un producto más fresco y atractivo de cara al consumidor.
Este sistema es especialmente interesante para aquellas frutas y hortalizas cuya temperatura óptima de conservación se encuentra entre los 0,5ºC – 4ºC. Es posible realizar el proceso mediante dos fórmulas diferentes según las necesidades:

Proceso mediante inmersión

El producto se coloca en cintas transportadoras a través de cajas, que irán pasando por un tanque de agua refrigerada a una velocidad aproximada de unos 7-10 cm/s.
Proceso mediante ducha
En este caso, el producto también es colocado en cintas, pero será refrigerado a través de una bandeja perforada colocada en la parte superior de ésta, dejando caer el agua sobre el producto. El caudal de agua está situado entre 7-13 l/s por metro cuadrado.

7 beneficios clave del hidrocooling

• Rapidez en el proceso de enfriamiento. El proceso de enfriamiento puede hacerse directamente tras la recolecta.

• Menor carga para las cámaras de stock o zonas de picking: Libera otras zonas de almacenamiento que pueden llegar a saturarse especialmente en épocas de recolecta.

• Mayor eficiencia para grandes producciones: El hidrocooling se caracteriza por reducir costes en producciones de gran volumen.

• Ahorro energético: El proceso enfoca el 100% de la energía consumida en enfriar el agua, esto permite un ahorro energético significativo al no ser necesario enfriar las instalaciones, que suelen ser espacios de gran amplitud y por lo tanto difíciles de refrigerar.

• Efecto fungicida: El hidrocooling favorece la reducción de plagas o posibles focos de hongos que hayan podido quedar tras el lavado previo.

• Estacionalidad: El producto no pierde agua durante el proceso, incluso en algunos casos se logra rehidratarlo.

• Estacionalidad: Según el tipo de producción, el hidrocooling se lleva a cabo en momentos específicos del año, por lo que no hace necesario una inversión en equipos, éstos pueden ser alquilados ahorrando costes de inversión y mantenimiento.

 

leguminosa frutas temporada

 

 

Pese a todos los beneficios señalados, durante el proceso de hidrocooling existen una serie de precauciones que deben tenerse en consideración para un correcto funcionamiento. Cualquier error puede poner en riesgo la producción y acarrear cuantiosas pérdidas económicas.

Algunos puntos a tener en cuenta

El tratamiento del agua en hidrocooling es un punto fundamental dentro del proceso, es importante evitar el uso de desinfectantes agresivos que puedan afectar las propiedades del producto. El producto más habitual en este caso es utilizar cloro en concentraciones que oscilen entre los 50 y 100 ppm, logrando una máxima efectividad con un pH de 7,0.

Lavar el producto antes de iniciar el proceso de hidrocooling evitará la acumulación de residuos en el agua. Ésta al ser recirculada, debe reemplazarse diariamente (o incluso antes) para evitar que los organismos que deterioran el producto se acumulen en los depósitos y puedan propagarse.

Por otro lado, la limpieza y mantenimiento de los equipos de control de temperatura toma una especial relevancia, permitiendo un mayor grado de eficiencia durante el proceso y evitan que las superficies en contacto con el agua se conviertan en un foco de desarrollo de enfermedades.

Si estás interesado en conocer más a fondo las posibilidades del hidrocooling, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y te asesoraremos en la implementación de las soluciones existentes en el mercado que más se adapten a tu modelo de negocio.

 

¡Quiero saber más sobre hidrocooling!

CONTACTOS CLAVE