15 Jul 2019

Anticípate al desgaste de tu sistema de climatización

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La climatización es una necesidad para prácticamente cualquier edificio, ya sea residencial, comercial o industrial. La incapacidad de mantener el control de la temperatura tiene como consecuencia la pérdida de productividad, el daño en la mercancía y los equipos, e incluso apagones. Esto hace que resulte esencial contar con un sistema de climatización con garantías.

Sin embargo, ningún sistema puede durar para siempre, por bueno que sea. ¿Qué ocurre cuando los componentes individuales y las unidades empiezan a perder eficiencia? ¿Cómo saber cuándo es el momento de sustituir y cuándo el de reparar? ¿Y cómo ampliar la vida útil de tu sistema de climatización para evitar lo inevitable? 

¿Qué hace un sistema de climatización? 

Los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (climatización) ponen en práctica los principios de la transferencia de calor, la termodinámica y la mecánica de fluidos para todo tipo de fines relacionados con el control de la temperatura, esto incluye la calefacción y la refrigeración de confort, evitar el sobrecalentamiento de los centros de datos y los equipos en las salas de control, deshacerse del aire viciado y poner en circulación aire fresco en el edificio.

El término climatización incluye desde las unidades de aire acondicionado de nuestro hogar a los enormes sistemas complejos instalados en oficinas, hospitales, colegios y edificios industriales. 

¿Cómo han evolucionado los sistemas de climatización a lo largo del tiempo?

Los aparatos de aire acondicionado modernos aparecieron en 1902, cuando Willis Carrier proyectó un sistema que enfriaba las salas de producción en la imprenta en la que trabajaba para evitar que los libros se vieran dañados en el proceso. 

Estas primeras versiones funcionaban poniendo en circulación agua fría en lugar de agua caliente a través de los serpentines de calefacción, de manera que enfriaban el aire a su alrededor. Con el tiempo, los diseños mejoraron y los refrigerantes sustituyeron al agua fría, los equipos de aire acondicionado y los sistemas de ventilación y tuberías asociados disminuyeron en tamaño, las unidades se volvieron mucho más eficientes, y las sustancias químicas que eliminaban el ozono fueron sustituidas por refrigerantes más ecológicos.  

Desde hace poco, el Internet de las cosas y las tecnologías relacionadas se utilizan para el control del clima en remoto, el uso inteligente de la energía y la monitorización del rendimiento. Los sistemas de climatización actuales son mucho más baratos de utilizar y consumen mucha menos energía que antes. 

¿Cómo se instalan los sistemas de climatización actuales? 

Los sistemas de climatización industriales de grandes edificios utilizan un compresor para incrementar la presión y la temperatura del refrigerante. Después, el compresor introduce aire caliente del exterior al condensador para licuarlo, antes de que la válvula de expansión transforme el refrigerante en un líquido frío a baja presión. El evaporador transfiere el calor, convirtiendo el líquido frío en un gas lo suficientemente cálido para ponerlo en circulación. 

El modo de instalación depende de varios factores, principalmente: si la electricidad o el gas se emplean para abastecer de energía los elementos calefactores, el tipo de refrigerante, si el calor o la refrigeración se distribuyen a través del sistema de aire o agua por conductos, y si existe o no un sistema de ventilación específico. 

En función del edificio, el sistema también puede incluir torres de refrigeración, sistemas de refrigeración, calderas, radiadores y bombas de calor que extraigan el calor del aire o el agua y/o unidades instaladas en el tejado que canalicen el aire acondicionado al interior del edificio.

Estos sistemas emplean unidades de tratamiento de aire conectadas al sistema de conductos que distribuyen el aire frío y caliente por el edificio, o puede haber una serie de sistemas más pequeños que funcionen por separado, como unidades de ventilación mecánica, radiadores para calefacción y unidades de refrigeración de confort distribuidas por todo el espacio. La mayoría también incorporarán formas de ventilación "pasiva" que reducen el uso y el coste de la energía.  

¿Qué ocurre cuando los equipos se van quedando obsoletos?

A medida que envejecen los sistemas de refrigeración, UTA, sistemas de aire acondicionado y otras unidades de climatización, se vuelven menos fiables. Con el mantenimiento adecuado los sistemas de climatización están diseñados para durar entre 10 y 30 años, de media las averías empiezan a surgir a los 20 años. 

Pongamos como ejemplo la red de hospitales existente en España. Todos ellos disponen de un vasta infraestructura de sistemas de climatización. Si empiezan a fallar, las consecuencias negativas pueden ser devastadoras. 

Si el coste del mantenimiento proactivo o las reparaciones de emergencia superan el 5 % del coste de la posible sustitución de la unidad, tendrás que reflexionar detenidamente si resultaría más económico optar por una nueva.

No solo porque es posible que tengas que abonar 20 reparaciones. Sino también porque mientras te veas obligado a utilizar equipos ya obsoletos, el rendimiento será probablemente inferior y esto aumentará los costes de la energía. Si cuentas con sistemas de climatización para las operaciones críticas, dejar pasar demasiado tiempo puede provocar cortes de suministro imprevistos y apagones costosos.

Esto también es así para los componentes de tamaño más reducido que conectan las piezas de un sistema complejo más importante. Normalmente el sistema de climatización depende de los sistemas de electricidad, de manera que los posibles problemas relacionados con las averías en el cableado, los equipos eléctricos obsoletos o las tuberías desatendidas que empiezan a gotear o estallan pueden provocar un auténtico caos.

Sustituir las unidades o sistemas antiguos puede resultar muy problemático, especialmente si la instalación es subterránea, se sitúa sobre el tejado o, por cualquier otro motivo, es de difícil acceso. Si no han sido renovados ni han recibido mantenimiento durante cierto tiempo, es posible que dispongas de redes de cableado o tuberías antiguas a su alrededor, en este caso, el acceso sin causar daños puede resultar complicado.

¿Qué puedo hacer en este caso?

La clave reside en el mantenimiento preventivo. No pierdas de vista el sistema de climatización del edificio, realiza auditorías periódicas para verificar que todos los equipos sean adecuados para el propósito, o determinar si necesitarás sustituir algún componente. 

Para empezar, echa un vistazo a la bomba de agua, los desagües y los compresores. ¿Qué antigüedad tienen? ¿Puede que su vida útil haya llegado a su fin? 

Para minimizar el riesgo de daños del agua en el edificio, traza un plan de inspección y mantenimiento de los equipos basado en requisitos y tareas mensuales, estacionales o anuales. 

Además, asegúrate de recopilar información acerca de la fecha de instalación de todos los componentes del sistema de climatización (y la fecha en la que deben sustituirse), las especificaciones de los elementos del equipo (con el modelo y el número de serie), los archivos de registro del equipo (incluidas las fechas de la instalación y las reparaciones), una lista de las piezas de repuesto que puedas necesitar y dónde encontrarlas, los informes del flujo del aire y las especificaciones del flujo de aire, junto con los planos y los lugares de operación del sistema para los sistemas de cañerías, eléctricos y mecánicos relacionados. 

Si dispones de muchos equipos antiguos, reflexiona detenidamente si resultaría más rentable a largo plazo renovar todo el sistema de una vez o introducir equipos de alquiler altamente eficientes en lugar de realizar una gran inversión.

Tanto si decides renovar, alquilar o mantener el sistema existente, lo más importante es que intervengas pronto a la hora de abordar cualquier problema que pudiera surgir con el sistema de climatización del edificio. Esto te ayuda a evitar averías catastróficas en los equipos, al tiempo que recorta los costes operativos diarios. ¡Merece la pena hacer la inversión!