La construcción de un nuevo supermercado en Madrid se estaba ejecutando bajo unos plazos de tiempo muy ajustados. Necesitaban tener todo listo para la apertura y cualquier demora podría provocar el retraso de la apertura.
El edificio disponía de sistemas de refrigeración para mantener los productos almacenados a la temperatura óptima. Mantener estos sistemas de frío activos 24 horas requiere de una gran cantidad de energía y sin cortes inesperados de suministro. Algo de lo que aún no disponían ya que no estaban del todo conectados a la red eléctrica.
Nuestro cliente dependía de un generador de emergencia, que carecía de estabilizador, por lo que una avería podría generar retrasos y estropear los productos perecederos.
Además de conservar los productos refrigerados, necesitaban realizar pruebas en sus equipos de refrigeración para asegurarse de hacer una puesta en marcha segura