Nuestro equipo técnico llevó a cabo un estudio detallado del emplazamiento del Data Center para entender los requisitos en materia de energía y temperatura de cada emplazamiento. Tras ello comenzaron a diseñar una estrategia en caso de emergencia. Todos los planes ofrecían detalles sobre el equipo de alquiler necesario , la ubicación (incluida la instalación y los puntos de conexión), el modo de transportarlo, el alcance técnico, los métodos de operación, las evaluaciones de riesgo, los procedimientos y los roles y responsabilidades. Todos los responsables conocían su función y cómo actuar en caso de emergencia.
Con la llegada del verano, se produjo una oleada de calor que provocó el colapso de las enfriadoras encargadas de refrigerar el centro de datos. Se activaron las alarmas y el plan de contingencia se implementó minutos después.
Tras recibir el aviso de emergencia, llevamos a cabo el transporte, instalación y puesta en marcha de tres enfriadoras de 200 kW, un intercambiador de calor de 1 MW y dos generadores de 500 kVA, además de todas las mangueras, cables y depósitos de combustible necesarios.
A continuación, la instalación fue conectada en la enfriadora del emplazamiento para complementarlo con refrigeración adicional y cubrir así las necesidades durante la época estival.